Iniciativa para establecer criterios para una política de poblacíon

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Justificación

La Fundación del Club de Diez Millones tiene como propósito la concienciación de la opinión pública para crear una plataforma para una política de población en los Países Bajos y en otros países de la Unión Europea. Para los Países Bajos la población deseada es, de momento, de diez millones de habitantes.
 
Dentro de la Fundación la comisión de criterios estableció una política de población basada en los datos de estudios existentes.
 
Este tipo de estudios es, por definición, especulativo. Apenas hay expertos en el área de la polémica de la sobrepoblación. No sólo los datos fidedignos y recogidos de forma sistemática de las diferentes organizaciones se contradicen, sino también los métodos utilizados son distintos.
 
La calidad de vida en la tierra para el hombre, los animales y las plantas son el enfoque central de este estudio. Lo consideramos como una iniciativa para un estudio de la posibilidad de gestionar el planeta Tierra, cuya capacidad ecológica es determinante para el desarrollo humano.
 
Incluso si no es posible redactar unos buenos criterios, consideramos que siempre es más adecuado tener unos criterios básicos a no tenerlos, puesto que la población mundial actual de aproximadamente seis mil millones de personas continúa creciendo a gran velocidad y los recursos de la Tierra se agotan cada vez más. Europa desempeña un papel de gran importancia en esta polémica.
 
  1. Introducción
  2. Bienestar y nivel de vida
  3. Tamaño mínimo de la población
  4. Tamaño máximo de la población
  5. Tamaño óptimo de la población
  6. Criterios esenciales
  7. Energía
  8. Agua
  9. Tierras de cultivo disponibles
  10. Estimaciones con respecto a los alimentos
  11. Biodiversidad y densidad de distribución óptima
  12. Tierras ecológicas productivas
  13. Transporte de alimentos
  14. Criterios especiales
  15. Libertad
  16. Movilidad
  17. Ocio
  18. Capacidad sustentadora
  19. Conclusión
 
1. Introducción
La evaluación científica con respecto a la inminente realidad de una crisis de población es prácticamente anónima. In 1992 la “Unión de Científicos Preocupados” (www.ucsusa.org), una asociación de profesionales de las ciencias, ha publicado un panfleto titulado “Advertencia a la Humanidad (http://deoxy.org/sciwarn.htm), de parte de los Científicos del Mundo”, donde se comenta que la actividad destructiva del hombre probablemente hará imposible la forma de vida actual en la tierra. Casi 1700 profesionales de las ciencias firmaron el panfleto, entre ellos casi la mitad de los ganadores del Premio Nobel.
Sin embargo, existen unos influyentes poderes religiosos, políticos y económicos, que se oponen contra la solución del problema de la sobrepoblación. Estos poderes niegan que el crecimiento de la población sea la causa principal de muchos (y finalmente de todos los) problemas en el mundo. En todo caso, la creciente sobrepoblación es una de las mayores amenazas para la calidad de vida del hombre, de los animales y de las plantas. Si nos centramos en la polémica de la sobrepoblación, no significa que nos olvidemos de los demás problemas.
 
La postura de los gobiernos con respecto a la sobrepoblación es a menudo contradictoria. La “Oficina de Referencia de la Población” en Washington publica todos los años una “Hoja de cálculo sobre la población Mundial o, en inglés, “World Population Data Sheet” (www.prb.org and www.census.gov). Esta hoja incluye todos los informes de los gobiernos sobre el tamaño de sus poblaciones. En la edición de 1995 se incluyeron 40 países europeos. 24 países opinaban que la cantidad de hijos por mujer era “satisfactoria” (ni España ni Italia consideraban una media de 1,2 hijos por mujer demasiado baja), 15 países opinaban que la cantidad de hijos era "demasiado baja". Sólo Macedonia opinaba que su cifra de natalidad de 2,2 era demasiado alta.
 
En el pasado se publicaron informes en Gran Bretaña (1949), los Estados Unidos (1972) y los Países Bajos (1977, Muntendam) por las comisiones gubernamentales sobre el tema de la población. En todos los casos se hacía la misma propuesta: conseguir un número de habitantes constante o inferior. Las conclusiones no gozaban de un apoyo político y los informes se traspapelaban. Sin embargo, los políticos de los países europeos se preocupaban, pero solamente sobre la cantidad de hijos por mujer con respecto a una correlación desfavorable entre activos e inactivos y por otro lado sobre el déficit de trabajadores. Jeremy Rifkin demuestra en su libro la “Tercera Revolución Industrial”, que esta última preocupación no está justificada. En el 21e siglo habrá una gran cantidad de mano de obra inutilizada: en otras palabras, desempleo.
 
El crecimiento de la población ya es ahora o a corto plazo una gran plaga para el mundo, para el hombre, los animales y las plantas. Cada día hay 250.000 nuevas personas en el mundo: equivale a un millón de personas en cuatro días o 90 millones de personas al año. La población mundial es aproximadamente:
 
1820: 1 mil millones
1930: 2 mil millones
1960: 3 mil millones
1977: 4 mil millones
1987: 5 mil millones
1999: 6 mil millones
2011: 7 mil millones
 
 Mientras esta plaga afecta al mundo, todas las discusiones sobre sostenibilidad son simples teorías. Es una patraña decir que los problemas en los diferentes países no se deben a la sobrepoblación.
Los Países Bajos y Japón son ejemplos perfectos de sociedades densamente pobladas y, al mismo tiempo, prósperas. Sin embargo, estas naciones industriales altamente especializadas dependen de una importación masiva de materias primas y alimentos del resto del mundo. Cada país tiene una política económica, del exterior y financiera. Es hora de hablar públicamente de la necesidad de una política de población.
 
La política de población no se debe restringir solamente al crecimiento de una población cuando la población alcance sus limitaciones físicas, como es el caso en China o la India.
El espectro de una política de población debe ser amplio. Puede incluir consideraciones con respecto al interés propio, como comida sana, protección del medioambiente. Una política de población puede significar: menos casas, menos urbanización, menos vehículos, menos reglas, menos criminalidad, menos bioindustria, menos contaminación, menos presión sobre las reservas naturales y menos desempleo.
La importancia de una mayor zona rural, más espacio, más tranquilidad, más naturaleza, más playas y ríos limpios se pueden incluir en la política. Tampoco puede faltar el tema de los recursos naturales. El patrimonio común y los intereses de las generaciones actuales y futuras constituirán una parte esencial de la política.
 
En este informe se presentan las diferentes partes del problema, tanto independientes como interrelacionadas. Este informe no pretende ser exhaustivo.
 
2. Bienestar y nivel de vida
Los factores de bienestar y nivel de vida determinan la calidad de vida. El bienestar o la felicidad son conceptos que raramente o nunca se utilizan en la política. Para la mejora del bienestar humano como tal, los gobiernos no emprenden ninguna acción. La mejora del nivel de vida contribuye sustancialmente a la mejora del bienestar. La búsqueda de un nivel de vida superior surge antes de una necesidad material que de una inmaterial. Como dato realista se puede mencionar que las personas pobres consideran un aumento de ingresos y de posibilidades económicas una condición esencial para su desarrollo como personas.
 
La respuesta a la pregunta de si alguien es feliz o adquiere la felicidad, es subjetiva. Como consecuencia del conocido dicho “Primum vivere deinde filosofari” (primero vivir, después filosofar) el psicólogo Maslow formuló el orden de las prioridades humanas científicamente. El hombre busca la respuesta a las preguntas más importantes. El hombre quiere conseguir algo en la vida y alcanzar una meta personal. (http://en.wikipeadia.org/wiki/Maslow’s_hierarchy+of_needs). El hombre necesita alimentos, por los que tendrá que trabajar. Luego el hombre no quiere pasar frío, busca seguridad, protección y un cierto grado de continuidad en su vida, además de un cierto cumplimiento de su ideario. Evidentemente diferentes factores psicológicos influyen en el desarrollo de la persona. Sin embargo, por lo general el bienestar humano se considera satisfactorio cuando se cubren todas las necesidades básicas.
 
El bienestar humano en sí no se puede medir. Es imposible desarrollar criterios para su medición. El nivel de vida sí se puede medir. La renta nacional bruta se utiliza como indicador socioeconómico, indicando un cierto grado de prosperidad. Es cierto que existe una relación entre el aumento de la renta nacional y la mejora de la sensación de bienestar, tanto en el macronivel como en el micronivel. Sin embargo, no se incluyen el trabajo doméstico sin sueldo y el trabajo voluntario en la renta nacional. Tampoco se consideran las materias primas que se extraen de la Tierra. En cambio, las actividades económicas que dañan el medioambiente sí se incluyen en la renta; los daños causados sólo se consideran, si hay costos de reacondicionamiento.
La renta nacional puede indicar un determinado nivel de vida, pero no representa el valor real de las actividades humanas. Por lo tanto, la medición de la calidad de vida y la felicidad humana mediante el producto nacional bruto (PNB), tampoco nos parece una solución.
 
Asimismo, se han desarrollado métodos específicos para medir el nivel de vida (la calidad) del hombre. Un criterio que se aplica desde 1990 es el Human Development Index (HDI) o Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas. Es un intento de medir el bienestar humano de manera más objetiva (http://hdr.undp.org/en/). El método utiliza un cálculo extremadamente complejo, basado en 500 datos, reduciéndose finalmente a tres cifras: esperanza de vida, nivel medio de educación e ingresos por habitante.
En 1991 se elaboró una nueva clasificación para el IDH, considerando, además, el sexo y la distribución de los ingresos.
Si se aplican los criterios anteriormente mencionados, tres países lideran la lista: Canadá, Noruega y Suecia. Estos tres países tienen una característica en común: una densidad de población extremadamente baja.
 
3. Tamaño mínimo de la población
David Willey, escritor del libro no publicado "Optimum Population for Europe" (Una población óptima para Europa) considera primero un tamaño mínimo, a continuación uno máximo para llegar a la conclusión de cuál es el tamaño óptimo. Parece sensato explorar primero los dos extremos y luego definir el tamaño óptimo como la mejor propuesta.
¿Cuál puede ser la mínima cantidad de habitantes si se pretende conseguir una máxima cantidad de condiciones u opciones para una buena calidad de vida para todo el mundo, en todas partes y en todo momento? Para empezar un tamaño mínimo o máximo de población es un dato que depende de las circunstancias de la época. Es difícil determinar la situación dentro de cien años.
 
La pregunta es si una sociedad con pocas personas es económicamente atractiva. La economía de un país con pocos habitantes tiene un mercado pequeño, pero al mismo tiempo la carga para el medioambiente y el consumo de materias primas es significativamente inferior. Sin embargo, una población mínima puede ser económicamente menos relevante. Muchas empresas con métodos de producción modernos suelen ser multinacionales o tienen un amplio mercado de compradores de sus productos en todo el mundo. Parece que se debe concluir que los criterios para una cantidad mínima de personas por país o región son difíciles de determinar.
 
Conseguir determinadas dimensiones en la economía nacional depende de una elección. Pero ¿cómo influye un grupo de pocas personas con mucha capacidad de adquisición? ¿Este grupo desempeña otro papel económico con respecto a un grupo de muchas personas con poca capacidad de compra? En otras palabras: ¿compran medio millón de holandeses prósperos más frigoríficos que dos millones de holandeses pobres? ¿O compran menos? Dependerá también de los frigoríficos.
A nivel local se necesita un determinado número de clientes para, por ejemplo, mantener una droguería en un pueblo, y un mayor número de clientes para que pueda funcionar una tienda de muebles. Un número mínimo de compradores es necesario a nivel regional y local para la conservación de las actividades económicas. No es el caso a nivel nacional. La pregunta es cuánto podemos reducir el número conservando nuestra calidad de vida, cuando el empleo está también en juego. Se desconoce la respuesta en este momento.
 
¿Hasta qué medida se puede garantizar la seguridad de un país con una mínima cantidad de personas? Hay múltiples amenazas. Cuanto menos personas y cuanto menos densa la población, menos vulnerable será el país.
 
Se puede plantear la idea de que una población numerosa hace un país más vulnerable, si depende más de la importación de alimentos y de otras materias primas. Por ejemplo, los Estados Unidos no dependerían del petróleo del Oriente Medio si contaran con sólo la mitad de su población.
 
¿Se puede garantizar el progreso tecnológico en caso de un tamaño mínimo de la población?
Se afirma que el estímulo para llegar a la innovación tecnológica es la consecuencia de una necesidad. La necesidad es el origen de la ingeniosidad. Uno de los estímulos que tuvieron su efecto en el pasado es la guerra. Un cierto grado de crecimiento de la población puede haber sido el motivo del desarrollo tecnológico, pero se puede poner en duda si la innovación tecnológica sea el estímulo del crecimiento de la población. Tal vez algunos consideran el crecimiento de la población una carga e inventan algo para cambiar la situación. Otros encontrarán un desafío en la lucha contra la sobrepoblación, utilizando nuevos inventos para quitar peso al problema. Seguramente no es la necesidad del individuo que desarrolló la innovación tecnológica. Parece ser justo lo contrario: la innovación tecnológica hizo posible el crecimiento de la población y lo continúa haciendo.
La pregunta que queda sin respuesta es si el mundo occidental industrializado, incluyendo a los Países Bajos, quiere hacer concesiones en cuanto a una innovación tecnológica de menor proporción (y menos rápida) a favor de una sociedad con menos personas. En otras palabras: elegir menos personas con menos innovación tecnológica y menos lujo a favor de una mayor calidad de vida y bienestar. Nosotros preferimos menos personas a favor de una mayor calidad de vida (tal vez) con menos innovación tecnológica.
 
4. Tamaño máximo de la población
El concepto central, proveniente de la ecología, es la capacidad sustentadora. La capacidad sustentadora determina la densidad máxima teórica de la población de un tipo determinado, que cuenta con los recursos de una determinada zona, sin perjuicio de la capacidad de la zona de mantener a una determinada especie en el futuro.
 
La aplicación del concepto de capacidad por parte de varios autores ha producido una enorme variación en las estimaciones de la población mundial máxima según los criterios utilizados. Muchos autores sólo consideraron el potencial de la Tierra para producir alimentos. Se ignoraban los factores de energía, tierras, suelo, espacio, enfermedades, procesamiento de residuos, minerales, bosques, diversidad biológica, nitrógeno y fósforo, etc. Incluso factores psicológicos como espacio, sonido, tranquilidad y silencio raramente o nunca se protegen.
 
A menudo se especula sobre los criterios para un tamaño máximo de la población. Un modo de vida vegetariano, como el que se lleva a cabo en Nepal, podría alimentar a un total de 12 mil millones de personas en todo el mundo. Mientras los hábitos de vida, como los de los EE.UU. sólo podrían alimentar a mil millones de personas. Al determinar el grado de sostenibilidad de los hábitos nutritivos americanos, el factor energía desarrolla un papel importante. Garantiza un cierto nivel de vida constante. Si se viviera en estas condiciones, en la Tierra sólo habría sitio para 2 mil millones de personas.
 
El concepto de la “capacidad sustentadora” también se puede definir en términos de recursos: madera, pescado, tierras de cultivo, la capacidad del medioambiente para procesar residuos, etc. En este razonamiento la capacidad sustentadora se puede describir como espacio ecológico. Cada persona deberá poder consumir de igual forma en el espacio ecológico mundial. Según esta definición el término "tamaño máximo de población" significaría la cantidad de personas que utilizan el espacio ecológico disponible totalmente para un determinado nivel de vida.
 
5. Tamaño óptimo de la población
Sin embargo, el tamaño máximo alcanzable no implica que sea lo ideal. Un país con una máxima cantidad de habitantes puede tener una vivienda o un piso para todos, pero probablemente no habrá espacio para un paseo en la naturaleza. Un país donde se tiene en cuenta la capacidad sustentadora del medio ambiente, un país que respeta todas las facetas de la naturaleza de la cual el hombre forma parte, tiene una fauna y flora óptimas. Por lo tanto se debería determinar en la sociedad de personas cómo se puede garantizar mejor la calidad de la vida humana (también a largo plazo) de modo que todas las demás sociedades, la fauna y la flora no corran peligro y se respeten.
 
Se debe evaluar cuántas personas son necesarias para funcionar de forma óptima. Desgraciadamente, a menudo se mira sólo el lado ecónomico. La población de un país tiene más probabilidad de poder disfrutar de una buena y permanente calidad de vida si no daña a las personas de otros países, si procura tener sus propias reservas de alimentos, materias primas y otros recursos esenciales, si tiene espacio para el desarrollo físico y psíquico, y para el descanso en la naturaleza, escapando del jaleo y del ruido de la vida cotidiana, legando una vida digna a las próximas generaciones. Todo lo que se considera para el hombre, debería valer también para los animales y las plantas. En ese caso se puede hablar de una población óptima.
 
La densidad de población óptima oscila entre la mínima y la máxima, acercándose más a la mínima. En nuestra definición se plasma una distribución equitativa de la prosperidad entre los ciudadanos del mundo, contraria a la situación actual. Si realmente queremos una distribución equitativa de la prosperidad entre mil millones de personas, cuyo nivel de consumo es muy bajo, deberemos asumir un consumo per cápita mucho mayor que la media actual en nuestros cálculos. Los resultados son sorprendentemente bajos para una densidad óptima de la población. Se han establecido unos criterios tentativos para una serie de temas.
 
6. Criterios esenciales
En este informe se distingue entre criterios esenciales y especiales.
Los criterios esenciales limitan la cantidad máxima de personas en relación con determinadas sustancias primas que son imprescindibles para la vida humana. Algunos de estos criterios son a nivel mundial, otros son regionales o nacionales. Algunos ejemplos de estas materias primas son energía, agua y tierra de cultivo. Estos ejemplos y los cálculos correspondientes se basan en el estado actual de la tecnología, conforme a las características de la materia.  No se especula sobre futuros inventos para resolver algunos de los problemas señalados.
El propósito es llegar a una estimación de una población mundial con una vida digna utilizando los recursos y medios actuales. Si hubiera unos avances en el futuro que justificasen una mayor cantidad de personas, se podría permitir un crecimiento regulado. Razonar o especular de otra manera ya ha provocado los problemas anteriormente indicados y causa unos resultados catastróficos, según nuestra opinión. 
 
Los criterios especiales sirven como indicadores de los recursos no absolutamente necesarios para la vida humana pero que hacen la vida mucho más agradable. Estos criterios a menudo se pueden determinar solamente a nivel regional. Se tratarán más adelante en el informe.
 
7. Energía
El aumento en el consumo de combustibles fósiles como petróleo, gas y carbón durante los últimos 140 años, se debe en un 50% a la creciente necesidad del hombre y en el 50% restante al crecimiento de la población. El aumento del consumo de estas fuentes de energía ha provocado la contaminación del aire, agua y tierra. El consumo continuo de carbón, gas y petróleo tiene sus días contados. Al final se acabarán las reservas.
La energía solar requiere una gran superficie. David Pimentel afirma en su libro “Renewable Energy” (energía renovable) de 1994 que se necesita más de un 20% de la superficie total de Europa para poder cubrir toda la energía solar necesaria. La energía eólica también requiere una gran superficie, así como la madera como fuente de energía. Debido al consumo continuo de madera, las reservas desaparecerán rápidamente.
La seguridad de la energía nuclear y la posible fusión nuclear en el futuro queda todavía en duda y requiere un estudio más profundo.
 
Mientras tanto, la población mundial sigue creciendo hasta un total estimado de 10 mil millones de personas en 2050. Para el consumo total mundial de energía se necesitaban 15 TWh en 1994. Según John Holdren, científico energético de la universidad de California, el consumo habrá aumentado a 30 TWh en 2050. Esto implica una duplicación del consumo total mundial de energía con respecto a la situación actual.
 
El consumo de energía total actual en los países en vías de desarrollo es de una media de 1 kWh por persona al día. Para los Estados Unidos es de 12 kWh y para los demás países industrializados una media de 7,5 kWh. (No se incluye el consumo de energía para la industria.)
 
¿Puede la biosfera producir 30 TWh de energía? Las materias primas son insustituibles y sólo se pueden volver a utilizar mediante el proceso de reciclaje. Para garantizar la conservación de los ecosistemas, el consumo de energía no debería superar los 6 TWh al año en todo el mundo, según Paul Ehrlich, biólogo de la Universidad de Stanford en California.
Para un consumo de 3 kWh per cápita la población mundial sólo puede contar con una población de 2 mil millones de personas. Esto requiere una reducción drástica de la población mundial y/o su consumo de energía. Según este razonamiento, sólo una tercera parte de la población actual podría abastecerse de la energía disponible, partiendo de la idea de que el consumo de energía por ciudadano sea lo mismo en todo el mundo en el futuro. Con este escenario los Países Bajos reclamarían una parte proporcional de los recursos energéticos mundiales con cinco millones de habitantes, mientras se conforman con menos energía por habitante.
 
8. Agua
La disponibilidad de agua dulce es uno de los factores más importantes para el crecimiento de la población en la Tierra. Casi el 10% del agua evaporada, aproximadamente 49.000 km3, se devuelve a la tierra como lluvia o nieve. Casi 2/3 de toda el agua de lluvia fluye a través de los ríos de vuelta al mar. El agua de lluvia disponible para el hombre se estima en 9.000 a 14.000 km3 por año. (1 km= 1 mil millones de m3)
 
Sobre todo por el crecimiento de la población, la disponibilidad del agua por habitante ha bajado de 16.000 m3 por persona al año en 1950 a 7.400 m3 en 1990. Se trata de una distribución desigual del agua entre los diferentes países. Los islandeses tienen más de 600.000 m3 de agua per cápita por año a su disposición, los kuwaitíes sólo 75 m3. China y Canadá reciben la misma cantidad de precipitaciones por hectárea, pero un Canadiense tiene a su disposición una media de agua 50 veces mayor que un chino.
 
En los EE.UU. el consumo medio es de 700 litros por personas al día. En Senegal no supera los 30 litros. El consumo personal de agua aumenta por la creciente prosperidad. El hidrólogo sueco Malin Falkenmark ha elaborado unas normas para el consumo de agua. Indica que 100 litros de agua por persona al día es el mínimo para vivir de manera saludable. También ha elaborado otras normas para la necesidad de agua. Una media de 2.000 m3 de agua por habitante al año es una cantidad necesaria para el hombre. Esta cifra incluye el consumo en la agricultura y la industria. Si la cantidad de agua disminuye a una media de 1.700 m3 per cápita, se debe considerar como una advertencia. En caso de una reducción continuada hasta menos de 1.000 m3 afectará a la salud de las personas y al desarrollo económico del país. Esta norma de Falkenmark de 1.000 m3 permite al Banco Mundial tomar decisiones sobre el destino de las subvenciones para proyectos de irrigación. A partir de menos de 500 m3 se considera una escasez absoluta.
 
La falta de agua puede causar conflictos entre países, que obtienen el agua de los mismos ríos. Algunos países dependen totalmente o en gran medida del agua fluvial. En Egipto el 97% depende del Nilo. Los Países Bajos obtienen un 89% del agua potable de los ríos y en Camboya el 82% depende del agua fluvial. La vulnerabilidad de estos países queda demostrada.
 
La alternativa para agua pluvial es el agua subterránea. Tampoco se puede exceder su consumo. En América se utiliza una gran cantidad de agua subterránea para diversos propósitos. Se deben utilizar unas bombas cada vez más potentes, hasta el momento en que ya no sea rentable. La disponibilidad de agua de calidad en los Países Bajos empieza a ser un problema. La demanda de infiltración de superficie ya no se puede cubrir. Son tres ejemplos de que no se repara en gastos ni medios para obtener agua: en las dunas se realiza una infiltración en profundidad, en Twente se bombea el agua subterránea desde una profundidad de 20 metros y en los alrededores de Barneveld se bombea el agua que cayó como agua pluvial hace 5.000 años.
 
Cabe destacar que la calidad del agua es muy importante. Una gran disponibilidad de agua, expresada en metros cúbicos, puede implicar un empeoramiento del agua. Es de todos conocido que las enfermedades se transmiten con facilidad por aguas contaminadas. Como dijimos, la cantidad de agua disponible en el mundo es aproximadamente 10.000 mil millones m3 o 10.000 km3. Si partimos de un consumo de 2000 m3 de agua por persona, una población mundial de 5 mil millones de personas podría vivir sin problemas. Con 1.700 m3 per cápita (el límite de advertencia) podrían vivir un total de 6 mil millones de personas pero no es exactamente una situación óptima.
Puesto que la provisión de agua depende de la región, el tamaño óptimo de la población sólo se puede determinar regional o nacionalmente. Un país como Egipto debería bajar de 70 a 30 millones de habitantes para una situación óptima de sus habitantes, Marruecos de 30 a 14 millones de personas, Polonia de 39 a 28 millones y Ruanda de 8 a 3 millones de personas. Los Países Bajos deberían reducir su población de 16 a 10 millones. M. Weld indica también que en algunos países en vías de desarrollo con escasez de agua y alimentos, se emplea el agua, que se podría utilizar para la agricultura, en el sector industrial.
 
Es interesante saber que según Doña Sandra Postel hacen falta al menos 1.000 toneladas de agua para poder cosechar una tonelada de trigo de las tierras de cultivo irrigadas. De todas las tierras de cultivo del mundo el 16% se irrigan y ese mismo 16% produce el 40% de la producción mundial de trigo. En 1995 se consumió en todo el mundo indirectamente (a través de la carne) o directamente 300 kgs. de trigo por cabeza. La cifra de 300 kgs. de trigo por cabeza se mantendrá, pero la población sigue creciendo de 5 a 6 mil millones de personas. Sólo para el crecimiento anual de 90 millones de ciudadanos en el mundo se requiere una cantidad de 27 millones de toneladas de trigo. Se necesitan unos 27 mil millones de m3 de agua (es decir, 27 km3) extra.
 
9. Tierras de cultivo disponibles
Se hicieron diferentes intentos para cuantificar el problema de las tierras de cultivo. En general se puede afirmar que hay una falta de números concretos en la literatura especializada. De todas formas podemos ofrecer algunos datos. Vaclav Smil de la Universidad de Manitoba calculó que para una dieta principalmente vegetariana hacen falta un total de 0,07 hectáreas por persona.
David Pimentel de la Universidad de Cornell llegó a la conclusión de que son necesarias unas 0,5 hectáreas por persona para una dieta variada, sin utilizar fertilizantes químicos ni pesticidas. (1 km= 100 has.)
 
La FAO acepta que todo tipo de terrenos para su cultivo es sin considerar el clima o la calidad del suelo. Las tierras marginales se pueden utilizar para cultivar plantas, pero no de forma sostenible. La erosión y las tormentas de polvo obligan a los campesinos a mudarse. La tala de la selva tropical para un uso temporal de la tierra para pastos no es una solución sostenible.
 
Un punto de vista sobre los problemas agricultores, que difiere fundamentalmente de la opinión mayoritaria, siempre sucumbirá ante un compromiso intrascendente de 150 gobiernos a la hora de la toma de decisiones de la organización de las Naciones Unidas. Según la FAO, que aplica normas diferentes a las de los países implicados, Australia tiene 49 millones de hectáreas de tierras aptas para la agricultura y Canadá tiene 46 millones de hectáreas. Basándonos en estas cifras de la FAO, se podría alimentar a 98 millones de personas en Australia y 92 millones en Canadá según la fórmula de Pimentel.
Las mismas organizaciones de Canadá que han dividido sus tierras de cultivo en tres grupos (adecuado, mediocre y malo), llegan a la conclusión de que sólo 4.1 millones  de tierras son aptas para la agricultura. En Australia se han dividido las tierras de cultivo en cinco categorías, calculando que sólo 2.3 millones de las tierras son aptas para la agricultura. Con estas últimas cifras sólo hay sitio para 4,6 millones de personas en Australia, según la fórmula de Pimentel. Casi se podría afirmar que países como Canadá y Australia, que exportan grandes cantidades de trigo, tienen la obligación moral de mantener una población reducida. ¿A quiénes si no, se deben dirigir los países con escasez de alimentos?
 
Si se aplica la norma de David Pimentel en los Países Bajos, es decir 5 hectáreas de tierras fértiles por persona, sólo se debe determinar de cuánto terreno fértil disponen los Países Bajos para su propio abastecimiento de alimentos, para poder calcular cuántas personas disponen de media hectárea de terreno. Se debe considerar que se necesita una gran área de tierra fértil para terrenos deportivos, reservas naturales, tierras de cultivo para la exportación y para la producción de productos lácteos para la exportación.
 
10. Estimaciones con respecto a los alimentos
Existe una enorme diversidad de opiniones sobre la futura necesidad de alimentos. Gretchen Daily, investigador científico del Centro de Biología de la Conservación de la Universidad de Stanford, ha investigado el tema. Es trágico pero la gran diversidad de opiniones en la literatura agraria contribuye a la parálisis en el campo de la política. Ningún analista puede llegar a comprender todos los aspectos del complejo sistema natural socioeconómico de la agricultura. Se trata de aspectos como el clima, suelos, hidrología, energía, comercio internacional, política agraria, política socioeconómica en general, tecnología y cultura. Es incluso más difícil formular un punto de vista integrado y holístico para un sistema tan complicado como es el de la alimentación.
 
Optimismo
Un reciente estudio de la F.A.O. calcula un aumento de los alimentos de un 1,8 % al año en los próximos 20 años, una reducción en la cantidad de personas crónicamente subalimentadas en el sur de Asia del 24% al 12% y un aumento del paquete de alimentos de 2500 calorías a 3000 en Asia oriental, el Oriente Medio, África del Norte y Latinoamérica en el año 2010. Se espera que en 2020 sólo 650 millones de personas estén subalimentadas, a diferencia de las 800 millones actuales. No hay apenas datos sobre la creciente erosión. El profesor Tim Dyson de la Escuela londinense de Economía incluye el optimismo moderado y cínico de la FAO en su estudio “Población y alimentos” (Population and Food), pero a pesar del aumento del consumo de alimentos, según él el consumo medio por persona continuará bajando, puesto que la población crece en los países con la peor situación alimenticia.
 
Pesimismo
Según Lester Brown del Instituto Worldwatch se estanca la producción mundial de alimentos por tres causas principales. En primer lugar, la decadencia de la superficie adecuada para el cultivo por la erosión y la urbanización. De la continua deforestación un 80% es por cuenta del hombre que busca nuevas tierras de cultivo. En segundo lugar se habla de una reducción del abono artificial por los conocidos efectos nocivos. La agricultura intensiva depende de recursos como el abono artificial, que se obtiene en gran parte de materias primas fósiles que en un futuro no estarán disponibles. En tercer lugar, se observa una creciente falta de agua de irrigación. Todo esto nos lleva a la conclusión de que la producción agricultora ha alcanzado su cumbre y está a la baja.
 
Lester Brown nombra China en su último libro como un caso de prueba importante. Incluso si el paquete de alimentos de China aumenta mínimamente, por ejemplo, con una pequeña ración de pescado al día, significaría que se necesitarían 1,2 mil millones de raciones adicionales a la semana. Una pequeña mejora del paquete de alimentos tiene consecuencias gigantescas. Si los chinos comiesen la misma cantidad de pescado que los japoneses, la pesca en todo el mundo sería apenas suficiente para abastecer a China de pescado. La demanda de trigo en China ya ha causado un fuerte aumento del precio mundial de trigo. El nivel de vida en China sube a toda velocidad. En términos económicos hay cuatro países donde hace 17 años sólo había un país llamado China.
 
Para determinar los criterios para un tamaño óptimo de población, se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones.
 
  • Para una dieta diaria, independiente de su composición, se deberían disponer de, como mínimo, 3.000 calorías por persona.
  • La mayoría de los productos alimenticios deberían provenir de la producción local.
  • Debería haber suficientes alimentos almacenados para poder superar un período de escasez por una sequía o para afrontar producciones decepcionantes.
  • La agricultura no debería depender de recursos energéticos limitados.
 
Debido a estas limitaciones parece improbable que una población mundial óptima sea mayor de tres mil millones de personas.
 
11. Biodiversidad y densidad de distribución óptima
Los últimos tres siglos el hombre ha contribuido en gran parte a la reducción de la cantidad de especies de animales. De las decenas de millones de especies se han clasificado 1,4 millones. Cada año se extinguen cientos de especies.
La biodiversidad de los ecosistemas es necesaria para la regulación de los procesos químicos y físicos esenciales como el clima, el procesamiento de residuos, el reciclaje de sustancias nutritivas esenciales, polinización de las plantas y protección contra enfermedades. La biodiversidad de los ecosistemas es necesaria para los recursos como agua dulce, tierra de cultivo y la atmósfera.
Edward Wilson transmite una hipótesis angustiosa: “Si todos los insectos y otros artrópodos vivos desaparecieran de la faz de la tierra por una catástrofe, la humanidad junto con los demás mamíferos, pájaros, reptiles y anfibios se extinguirían en cuestión de pocos meses”.
 
Densidad de distribución óptima.
Basándose en fundamentos algo arbitrarios, Joel Cohen llega a la conclusión de una proporción deseada de un elefante africano por cada 1.000 personas y un rorcual por cada 8.000 personas. Un buen intento para defender a los animales. La consecuencia de crear suficiente espacio vital para animales como elefantes, tigres y rinocerontes en zonas tropicales podría causar un éxodo de las personas de esas zonas a otra parte. Por ejemplo, para la supervivencia del tigre siberiano no es suficiente conservar sólo una reserva. Además, las islas de población crean una endogamia por falta de intercambio genético al margen del hecho de que una población aislada pueda desaparecer repentinamente por una catástrofe. Sin embargo, las hipótesis para animales grandes son (mutatis mutandis) también válidas para animales más pequeños e incluso para insectos. Determinados tipos de escarabajo necesitan grandes rutas de tránsito para sobrevivir. Un viaducto para ciervos o un túnel para tejones son soluciones que contribuyen a la conservación del mundo animal, pero son sólo un grano de arena en el desierto. Tampoco es sensato pensar que un ave acuática evitará la contaminación del mar para salvarse la vida. ¿Qué porcentaje de los Países Bajos se destina a reservas naturales? Mejor dicho, ¿cuántos kilómetros cuadrados del territorio nacional son necesarios para mantener una fauna y flora sana? O aún mejor: ¿cuánto terreno ocupado por viviendas y carreteras estamos dispuestos a devolver a la naturaleza? Es un desafío realizar todos los cálculos.
 
12. Tierras ecológicas productivas
El concepto de “tierras ecológicas productivas” es el tema central de un estudio en detalle de Rees y Wackernagel en “Nuestras huellas ecológicas” (Our ecological footprints). Se trata del flujo natural de “mercancías y servicios”, necesarios para mantener la vida humana y animal en la tierra. Dicho flujo de mercancías y servicios se puede considerar como “ingresos del capital natural”. Cada sistema ecológico con su propia estructura y diversidad puede proporcionar un flujo sostenible de capital natural, determinante para la vida de dicho ecosistema.
 
La cantidad de tierra que una persona necesita para cubrir sus necesidades de consumidor de manera biológica y duradera, depende de las necesidades de consumo de dicha persona. Estas necesidades de consumo se dividen en las siguientes categorías principales: alimentación, vivienda, transporte, energía, bienes de consumo, servicios para el desarrollo y atención sanitaria. Para cubrir todas estas necesidades, se requieren tierras. Las tierras necesarias para reproducir de forma continuada todos los recursos consumidos y para procesar los residuos, se denominan tierras ecológicas productivas. La cantidad de tierras ecológicas productivas, necesarias para una determinada sociedad humana, se define como la “huella ecológica” y se pueden diferenciar según el tipo de cultivo y según la capacidad de almacenado o procesamiento de los residuos. Gracias a los avances tecnológicos se ha creado más espacio, que ya estamos llenando. La situación de los Países Bajos es un ejemplo clásico.
 
Nuestro globo terrestre tiene 14,5 mil millones de hectáreas de tierra y 36 mil millones de hectáreas de mar. Si deducimos los mantos de hielo, los desiertos, zonas semiáridas y las tierras infértiles o en barbecho, nos quedan 8,9 mil millones de hectáreas de tierra para consumo humano. Si las dividimos entre la cantidad de 6 mil millones de personas en la tierra, nos restan 1,5 hectáreas de tierras disponibles por habitante. Dependiendo de la persona y del tipo de sociedad, la necesidad de tierras puede ser muy diferente, pero existe una tendencia indiscutible de aumento de la demanda de "espacio vital" por individuo según los ingresos.
 
El hombre suele beneficiarse de la tierra y de sus recursos de una manera que no corresponde exactamente con la más responsable. Si ese período de aprovechamiento irresponsable se alarga demasiado tiempo, se considera un cultivo exhaustivo: la tierra se vuelve menos productiva. Sin embargo, el hombre debería intentar conservar su capital natural para poder vivir de la renta. La realidad es que un país como los Países Bajos vive en gran parte del capital ajeno. Los Países Bajos “utilizan” una superficie de tierra muchas veces más grande que el propio país. La mayoría de los Países occidentales, aparte de Noruega, Suecia y Canadá, viven en una situación demasiada holgada que deja “huella”.
 
Rees y Wackernagel constataron que el hombre necesita aproximadamente 1 hectárea de tierra para la producción ecológica de energía por fuerza hidráulica, eólica y solar o para el cultivo de plantas que sustituyen los combustibles fósiles. Como ejemplo se puede nombrar el etanol. Una hectárea de tierra puede producir suficiente etanol para una producción de energía de 100 GJ al año. El rendimiento por hectárea sería mayor en caso de electricidad hidráulica y eólica y más económico en cuanto al consumo de tierras. Reservaremos 1 hectárea por persona para la producción de energía ecológica.
 
Willey comprobó que se necesita aproximadamente 1 hectárea de selva pluvial por persona para absorber el CO2 generado por la combustión necesaria para la producción de energía a un nivel de 100 GJ al año. Evidentemente existe la absorción de CO2 por plancton y algas en los océanos, que representan un importante “sumidero de CO2”. En resumen, Willey afirma que se necesita 1 a 2 hectáreas de tierra por persona para la provisión de alimentos y para todo lo necesario para la vida humana. Según este razonamiento global, hay sitio para 5 a 7 millones de personas en los Países Bajos.
 
Si en un mundo mejor nos preocupáramos por la ecología, es decir, por la conservación de la tierra y el bienestar de las personas, de los animales y de las plantas, la huella ecológica debería ser de, como mínimo, 3 hectáreas por persona. Este razonamiento no es exhaustivo y deja grandes dudas, pero en general, la idea nos indica la dirección que hemos escogido. Si proyectamos estos datos sobre los Países Bajos, notamos que la población actual ocupa una superficie terrestre de 15 a 20 veces mayor a la de los Países Bajos. Según Rees y Wackernagel las necesidades actuales de la población mundial con respecto a recursos y naturaleza, superan la capacidad sustentadora del globo terrestre en su totalidad.
 
13. Transporte de alimentos
La distancia entre el productor de alimentos y el consumidor se hace cada vez más grande. Las manzanas que provienen de Nueva Zelanda, se transportan por una distancia de 22.000 kms. hasta Inglaterra y las judías de Kenia recorren 6.400 kms. Desde 1978 las distancias del transporte de mercancías del productor al consumidor subió con un 50% en Inglaterra. El aumento del transporte por carreteras para alimentos, bebidas y tabaco asciende a más del 33%. En la mayoría de los países de la UE la situación no es muy diferente. Los gastos para transportar fruta en barco desde Nueva Zelanda a Amberes (Bélgica) son inferiores a los del transporte de Amberes a Colonia (Alemania). El transporte de alimentos a larga distancia requiere mucha energía. Este tipo de transporte es posible puesto que los gastos de los combustibles fósiles de un barco o avión son muy bajos y no coinciden con los costes reales de los combustibles empleados, lo que no sucede para el transporte por carretera a corta distancia.
 
El transporte a larga distancia de alimentos requiere más material de embalaje que el transporte de alimentos que se producen para el consumo local o regional. Aproximadamente dos tercios de todos los envases de alimentos para el transporte a larga distancia son necesarios para proteger y conservar los alimentos y las bebidas. Otros gastos, que no se reflejan en el precio de los alimentos, son los de la contaminación del suelo, aire y agua en el país de exportación. Como ejemplo realizaremos los cálculos para zumo de naranja de Brasil (Orange Juice). Por cada tonelada de zumo de Brasil, para su consumo en Alemania, se utilizan, como mínimo, 25 toneladas de material, incluidas 22 toneladas de agua y 0,1 toneladas de combustible. Si toda la población mundial adoptara el nivel de consumo de zumo de naranja de Alemania, se necesitarían 130.000 km² de tierra para la producción de todas las naranjas. El zumo de grosellas negras producidas en Alemania, contienen la misma cantidad de vitaminas que el zumo de Brasil. Sin embargo, para la producción de las grosellas negras se utilizan mucho menos recursos y apenas se utilizan sustancias nocivas. Para las grosellas negras no se necesita irrigación y para el consumo local se requiere menos transporte que para el zumo de Brasil. Para limitar el transporte de alimentos, la producción de los alimentos debería tener lugar en el propio país o en las regiones cercanas. De esta manera el país o la región necesitarían más tierras de cultivo que cuando se recurría a la importación. En otras palabras: si los Países Bajos no importasen productos como naranjas o kiwis, la necesidad de una media de 0,5 hectáreas de tierra fértil no sería suficiente. Al otro lado, se podría ahorrar en material de embalaje y energía para el transporte de los alimentos. Sería interesante (pero de momento imposible) medir cuánto material de embalaje y energía se podrían ahorrar por persona de media. Se podría revelar también la respuesta a la pregunta de hasta qué medida los países menos afortunados se beneficiarían de la energía liberada por el ahorro de transporte. O ¿cuántos árboles no se tendrían que talar?
 
14. Criterios especiales
Esta categoría de criterios puede contener una lista infinita de temas, es decir, todo lo que puede influir en la calidad de la vida humana. Los temas tratados son sólo una selección de una multitud.
La lista de los temas tratados tiene como propósito común demostrar que las personas limitan sus propias opciones y las de otras personas simplemente por la cantidad de personas que haya.
 
15. Libertad
Los datos sobre la libertad se han tomado prestados en gran parte de Jack Parsons, uno de los defensores de la hipótesis de que el crecimiento de la población conduce a la limitación (y no a la ampliación) de la libertad individual. La libertad de cada persona está compuesta de libertades parciales, que compiten entre sí en cierta medida. Además, la libertad de cada uno se ve limitada por la libertad de otros. Cuanto más libertad se asigne a una persona o se retenga, menos libertad habrá para otros. La libertad es una cuestión de evaluación, equilibrio y reciprocidad, y sólo se puede desarrollar y ejercer en un contexto social. Según John Stuart Mill la sociedad tiene poder de decisión (jurisdicción) sobre la libertad individual. La pregunta central que surge es si el bienestar general se ve afectado si la sociedad interfiere en la libertad individual.
 
Un punto sensible es la “libertad parcial” de reproducirse. El crecimiento de la población puede afectar a muchas otras libertades parciales y cada vez más a las libertades más fundamentales.
 
Sobre este trasfondo la planificación de la población no implica una violación de la libertad de reproducirse sino la protección de las demás libertades. El derecho de reproducirse es universal hoy en día. Como consecuencia, la sociedad moderna necesitará decenas de miles de viviendas nuevas. Tener hijos suele ser también por una necesidad económica, por motivos religiosos o como plan de jubilación, por presiones ideológicas o por necesidad financiera. Debería ser posible gestionar la natalidad de manera equitativa. En todo caso la limitación de la natalidad depende de la opinión pública al respecto. Hubo tiempos en los Países Bajos cuando el tema de la limitación de la natalidad era más discutible que ahora. La época del Informe de Muntendam a mediados de los años setenta era muy propicia para ello. Las conclusiones del informe nunca se adoptaron como política, puesto que comenzó a surtir efecto la introducción de la píldora. Además, el miedo religioso a la legalización del aborto aumentó la resistencia contra el Informe de Muntendam. Cuando la sociedad multicultural comenzó a desplegarse, la limitación de la natalidad fue apartada de los programas políticos a corto plazo.
 
16. Movilidad
Moverse rápidamente y de forma confortable, con o sin equipaje, proporciona un sentido de libertad al hombre moderno. Dicha movilidad se vio limitada por el crecimiento de la economía, por el tamaño de la población y por la propiedad de un vehículo en sí. La red de carreteras no puede procesar el aumento en el tráfico. En todo el mundo crece la cantidad de vehículos de 40 millones al año hasta un total de 700 millones de vehículos actualmente. En 1900, probable, se podía llegar mucho más rápido a los diferentes sitios de Nueva York, que actualmente en coche. Para nuestras ciudades hay una regla cada vez más común: si tiene prisa, coja la bici. El crecimiento del número de vehículos implica una reducción (y no una ampliación) de nuestra movilidad. No se consigue que las personas prescindan del coche. Unas comunidades más compactas (o concentradas) con buenas conexiones entre la vivienda, el trabajo y los servicios resultarán más efectivas. No se trata de la movilidad en sí, sino de la accesibilidad.
 
La libertad que ofrece un vehículo propio se pierde cuando el tráfico se atasca en un país sobrepoblado. ¿Cuál debe (o puede) ser el tamaño de una población para asegurarse una movilidad aceptable? Se puede calcular cuántos vehículos a una determinada velocidad se pueden permitir según la capacidad de la carretera. Si nos basamos en 2 personas por vehículo, se puede determinar el número óptimo necesario. De todas formas se puede afirmar: cuantas menos personas, más movilidad.
Otra pregunta es la cantidad de kilómetros que se pueden dedicar a la construcción de carreteras en un país. O expresado de otra manera: ¿qué porcentaje de la superficie total, se puede dedicar al tráfico, para que quede suficiente tierra para la naturaleza, viviendas, trabajo y ocio? Antes había espacio, naturaleza y tranquilidad fuera de la ciudad. Esta pérdida de valores inmateriales no se borra redactando criterios. Sólo si la población holandesa se opone en masa contra el aeropuerto de Schiphol, se parará su ampliación. Sin embargo, esa fase sólo se alcanza cuando existe una concienciación colectiva.
 
17. Ocio
Inglaterra cuenta con 24.000 campos de fútbol, rugby, hockey y cricket. Estos campos ocupan 61.000 hectáreas de pastos, que equivalen a aproximadamente un 0,5% de la superficie terrestre inglesa. Para los Países Bajos y el resto de los países europeos se produce el mismo porcentaje aproximadamente.
La construcción de campos de golf ocupa cada vez más terreno. Un pequeño club en Inglaterra necesita de 50 a 100 hectáreas y algunos estanques. Lo que se aplica al golf es (mutatis mutandis) también válido para otros deportes. En los EE.UU. hubo un aumento del 70% en el número de clubs de golf entre 1980 y 1990. En 1990 había 25 millones de jugadores en 15.000 clubs de golf. Para el 2000 se añadirían otros 4.000 clubs. En Inglaterra hay 2500 clubs con 2 millones de jugadores. En Japón hay 12 millones de jugadores de golf. ¿Cuántos habrá en China a corto plazo? Si se parte de la idea de que el 10% de la población mundial juega al golf y se necesita por cada club de 2000 jugadores 100 hectáreas, se obtienen unos 300.000 clubs de golf con una superficie de 30 millones de hectáreas, lo que equivale al 0,4% del total de tierras ecológicas productivas. Con esta necesidad sólo hacen falta 2 millones de personas para llenar el globo terrestre.
 
La práctica de senderismo puede tener graves consecuencias sobre el medio ambiente. Se causa mucho daño en las populares travesías del Himalaya, los Andes o África. La tala de árboles para combustible, que no se puede llevar en la travesía, aumenta la posibilidad de erosión. Cada vez más personas quieren realizar las conocidas rutas al Monte Everest. Se estima que se trata de 25.000 montañeros al año. En un período de 80 años se suma a un total de 2 millones de personas que suben al Monte Everest. Si nos basamos en los ingresos, capacidad e intereses del hombre, una de cada 500 personas querrá realizar el viaje al Monte Everest. Si, además, opinamos que un número de 25.000 personas al año es una cantidad aceptable, siendo viable con una población óptima de mil millones de personas.
 
Otro deporte algo menos dañino que cuenta con un gran número de adeptos, es el esquí. El daño es causado por la tala de los árboles para preparar las pistas de esquí, con la erosión como consecuencia, de los desplazamientos masivos por carretera y en avión, por el uso de cañones de nieve que afectan a la vegetación por la gran cantidad de agua empleada y sobre todo, por la modificación de la infraestructura para la construcción de carreteras y hoteles. La capacidad actual para esquiar en los Alpes coincide aproximadamente con la demanda europea actual. La pregunta es si los Alpes no han llegado al límite de su capacidad. Hay 8 millones de esquiadores japoneses que no tienen suficiente espacio en su propio país. ¿Cuántos chinos, americanos e indios vendrán a buscar una estación de esquí en Europa? Si comparasemos el porcentaje de esquiadores que podría haber en Europa, con la creciente demanda desde Europa, no podríamos contar con más de 100 millones de habitantes en Europa.
 
Según el Consejo mundial de viajes y turismo de Bruselas, el turismo es la mayor industria del mundo que crece un 23% más rápido que la economía mundial en general. En 1995, 530 millones de personas fueron de vacaciones, gastando un total de 321 mil millones de dólares. En 2000 más de 20 millones de japoneses harían un viaje al extranjero. Una empresa japonesa (Shimizu) tiene planes para un hotel en la luna y un hotel espacial en una órbita alrededor de la tierra. ¿Habrá un segundo aeropuerto de Schiphol en el Mar del Norte? El impacto de los hoteles, carreteras y servicios empresariales sobre el medioambiente es inconcebible. La simple existencia de dichos servicios atrae incluso más actividad. Algunos destinos de vacaciones y atracciones turísticas han tenido que limitar su afluencia debido a los daños causados, como es el caso en Stonehenge, Lascaux, Atenas, Venecia y las tumbas reales de Egipto. Las reservas naturales nacionales apenas aguantan la afluencia de turistas. Unos 4,7 millones de personas visitan cada año el Gran Cañón. El tiempo de espera para un paseo en barco por el río Colorado es de 9 años. Los parques paisajísticos ya no hacen publicidad por necesidad de no atraer a más turistas. La pregunta es: ¿cómo se calcula la cantidad óptima de visitantes para estas zonas y/o eventos?
 
18. Capacidad sustentadora
En caso de una baja densidad de la población y un bajo consumo per cápita, el efecto de la actividad humana sobre el medioambiente se puede llamar mínimo. Mientras los efectos sobre el medioambiente sean relativamente mínimos, pueden ser remediados con procesos naturales sin causar trastornos a largo plazo. Se denominaría una sociedad humana sostenible, que no superara la capacidad sustentadora del sistema natural y no afectara al medio ambiente.
 
Si para una determinada zona, país o región multiplicamos el consumo per cápita [C] por la carga para el medioambiente [T] y se multiplica el resultado por la cantidad de consumidores en el país o en la región [P], se obtiene la carga total sobre el medioambiente para una región o zona, que se denomina "el impacto" [I]. La fórmula es P x C x T = I.
 
La limitación del consumo por habitante no parece muy realista considerando las perspectivas al respecto. A los pobres no se les puede pedir que se aprieten el cinturón. Los recién llegados a la clase media, como los chinos, ya no pueden prescindir de su frigorífico, coche y lavadora. Los ricos del mundo occidental no quieren retroceder y se centran en el progreso económico y la mejora de su capacidad adquisitiva. Según Norman Myjers la reducción del consumo sólo se aceptará si se combina con innovaciones tecnológicas y un uso eficaz de la energía disponible. Finalmente nos veremos obligados a movernos en esa dirección.
En los Países Bajos la fundación para la "Defensa del medioambiente" calculó que los países ricos tendrían que reducir su consumo para mantener sus economías sin la obligación de contar con terrenos en los países más pobres. La reducción deseada asciende en general a un 70%. En los Países Bajos con una población de casi 17 millones, haría falta una reducción del consumo energético del 60% por persona hasta el año 2011. Para el agua potable un 38%, para el aluminio un 80%, para las tierras de cultivo un 45% y para madera un 65%. Cualquier individuo recibiría 1 litro de combustible al día para transporte, incluidos los vuelos para irse de vacaciones. En caso de una reducción de aprox. un 50% en los consumos anteriormente mencionados, los Países Bajos podrían tener aprox. 16 millones de habitantes, en caso de continuar con el consumo actual, sólo se puede mantener a aprox. 8 millones.
 
Las nuevas posibilidades tecnológicas para reducir la carga del consumo humano sobre el medioambiente, no animan al optimismo. Un creciente número de expertos medioambientales esperan poder disminuir el impacto del hombre sobre la naturaleza a través de la tecnología. Un ejemplo es la biotecnología: se pretende sintetizar la celulosa, constituyendo la base para la producción de papel y algodón. Otros científicos pretenden abonar los océanos con sulfato de hierro para reducir las concentraciones de dióxido de carbono con un 10% o más. Una prueba en el Océano Pacífico causó recientemente un crecimiento dramático de las algas. A gran escala consumirían el dióxido de carbono.
Como tercer ejemplo se podría nombrar el proyecto del Instituto de las Montañas Rocosas de Colorado para crear grandes cantidades de energía partiendo de unas nuevas pilas de combustible de polímeros. Un vehículo podrá recorrer 320 kms. con 4,5 litros de combustible, mientras los vehículos estacionados pueden transmitir la continua producción de energía a la red eléctrica pública. Sin embargo, los pesimistas creen que el continuo crecimiento del consumo anularía la mejora en la eficacia. De la misma manera creció el consumo de combustible en los EE.UU. por disponer de motores más rentables. Además, opinan que las mejoras tecnológicas contribuirán al crecimiento del Producto Nacional Bruto en un 75%.
 
19. Conclusión
A pesar de todos los inventos y dispositivos tecnológicos en 1968 mil millones de personas gozaban de la prosperidad y 2,5 mil millones vivían en pobreza. En 1990 la cantidad de personas prósperas había aumentado a 1,2 mil millones y no hubo ningún invento o dispositivo tecnológico para remediar que casi 4,1 mil millones de personas vivían en una situación de pobreza.
 
La limitación de la población es más efectiva en los lugares donde el consumo por habitante es mayor, como en el Occidente rico. La disposición de la población occidental para la limitación de la natalidad depende, quizás, de la influencia del crecimiento de la población por la inmigración que puede neutralizar el efecto de esa limitación de la natalidad.
 
Surge inmediatamente la pregunta de cómo se pueden mantener los servicios sociales adquiridos con un número inferior de contribuyentes. Se devuelve la pregunta directamente con la duda de si se pueden mantener esos servicios en caso de un crecimiento de la población sin control, cuando la mayoría de los habitantes nuevos no son contribuyentes. En caso de una distribución equilibrada de la reducción de la población en todos los estratos, parece aceptable que se produzca también una reducción equitativa en el rendimiento de las contribuciones y en la demanda de servicios sociales. Probablemente se podría absorber la pérdida de rendimiento de las contribuciones, pero el mantenimiento de la infraestructura actual conllevaría una contribución relativamente mayor por cada habitante. La pregunta de cuál será el escenario de transición a una sociedad con menos habitantes queda fuera del ámbito de este informe.
 
Referencias bibliográficas
  • El presente estudio se basa principalmente en el artículo titulado “Optimum Population for Europe” (Población óptima para Europa), presentado por David Willey en el Seminario internacional sobre población y medioambiente en Roma con fecha del 28 y 29 de octubre de 1996.
  • Asimismo se utilizó como referencia la conferencia de Dr. Madeline Weld titulada “Confronting the Population Crisis, Responses to the Twenty-One Most Commonly Used Arguments to Confound the Issue” (Afrontar la crisis de la población, respuestas a los veintiún argumentos más comunes para negar el problema), expedida en Ottawa en abril de 1996 por la organización Global Population Concerns.
 
Se consultó también:
  • “La capacidad sustentadora de los Países Bajos”, un documento de trabajo de la organización para la defensa del medioambiente “Milieudefensie Nederland”, Ámsterdam, 1994.
  • “Our Ecological Footprint” (Nuestra huella ecológica) de Mathis Wackernagel y William Rees, New Society Publishers, Filadelfia, 1996.
  • “Food, Land, Population and the U.S.Economy” (Alimentación, tierras, población y la economía norteamericana) de David Pimentel y Mario Giampietro en Clearing House Bulletin, Washington, 1994.
  • “Population and Food” (Población y alimentación) de Tim Dyson, Routledge, Londres 1996.
  • International Monetary Statistics Yearbook, (Anuario de estadísticas monetarias internacionales), FMI 1994.
  • “Renewable Energy: Economic and Environmental Issues” (Energía renovable: asuntos económicos y medioambientales), un estudio de David Pimentel, Universidad de Cornell, 1994.
  • “The Population Explosion” (La explosión de la población) de Paul y Anne Ehrlich, Arrow Books, Londres, 1991.
  • “Natural Resources and an Optimum Human Population” (Recursos naturales y una población humana óptima) de David Pimentel en “Population and Environment: A Journal of Interdisciplinary Studies” (Población y medio ambiente: Revista de estudios interdisciplinarios), Universidad de Cornell, 1994.
  • “Forging a Sustainable Water Strategy” (Elaborar una estrategia hidrológica sostenible) en State of the World de Sandra Postel, 1996, Earthscan, Londres, 1996.
  • “Population and Water Resources: A Delicate Balance” (Población y recursos acuáticos) en “Population Bulletin” de Malin Falkenmark y Carl Widstrand, Population Reference Bureau, 1992.
 
2010

 

 

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